El Coliseo: los datos, y los mitos que no lo son
Respuesta corta: el Coliseo se construyó en unos diez años, se inauguró en el año 80 con cien días de juegos, albergaba a unas cincuenta mil personas y acogió espectáculos durante unos cuatro siglos y medio. Su nombre viene de una estatua, no de su tamaño; los agujeros de sus muros son obra de saqueadores medievales, no de batallas; y dos de las cosas más famosas que todos «saben» de él —el pulgar hacia abajo y los cristianos arrojados aquí a los leones— no tienen respaldo en las fuentes antiguas.
El nombre
Su nombre real era Anfiteatro Flavio, por la dinastía que lo construyó. «Coliseo» llegó después, y lo más probable es que venga del Coloso, una estatua de bronce de Nerón de más de treinta metros que estaba al lado, y no del tamaño del edificio.
Sobre el lago de Nerón
Vespasiano lo empezó hacia el año 70 en el solar del lago artificial de la Domus Aurea de Nerón, y su hijo Tito lo inauguró en el 80 con cien días de juegos. Poner un recinto público donde había estado el parque privado de un emperador odiado era una declaración política tanto como una obra.
Datos que las piedras aún muestran
- Los agujeros. El muro exterior está todo picado. Los bloques se unían con grapas de hierro, y en la Edad Media se cincelaba la piedra para sacar el metal.
- Los números. Sobre los arcos de la planta baja aún se leen números romanos. Los espectadores tenían fichas con su número de entrada, y arcos y escaleras estaban pensados para que decenas de miles llegaran rápido a sus asientos.
- El toldo. Unas ménsulas de piedra en lo alto sujetaban los mástiles del velarium, un enorme toldo de lona. Según las fuentes antiguas, había marineros de la flota destinados en Roma para manejarlo.
- Los órdenes. Cada piso usa un orden distinto —de tipo dórico abajo, luego jónico, luego corintio—, un esquema que los arquitectos del Renacimiento copiaron sin cesar.
- El lado que falta. El anillo exterior sur cayó con los terremotos, y durante siglos la ruina fue cantera.
Mito: los vomitorios
Los vomitorios no eran salas para vomitar. La palabra designa los pasos que «vomitaban» al público: los amplios pasillos y escaleras que permitían vaciar rápido el recinto lleno.
Mito: el pulgar abajo significaba muerte
Los autores romanos mencionan un gesto con el pulgar —pollice verso, «con el pulgar vuelto»— pero nunca dicen hacia dónde. La imagen del pulgar abajo viene de un famoso cuadro de Jean-Léon Gérôme de 1872 y de las películas que lo copiaron. Algunos historiadores sostienen que la señal de muerte era el pulgar levantado o extendido; ninguna versión puede probarse.
Mito: aquí se echaba a los cristianos a los leones
En Roma se ejecutó a cristianos, también con fieras, pero ninguna fuente antigua sitúa esas muertes en el Coliseo en concreto; las persecuciones más conocidas se asocian a otros lugares, como el circo de Nerón. La tradición creció siglos después. Tuvo una gran consecuencia: a mediados del siglo XVIII el Papa consagró la arena a los mártires, lo que ayudó a que dejara de usarse como cantera. Por eso hoy hay una cruz al borde de la arena.
Cierto, pero discutido: las batallas navales
Los autores antiguos cuentan que en los juegos inaugurales se inundó la arena para simulacros de batallas navales. La mayoría de los historiadores lo acepta para los primeros años, antes de que Domiciano construyera el nivel subterráneo; cómo se hacía sigue en debate. Con el hipogeo construido, inundar ya no era posible.
Cuánto tiempo se usó
Los combates de gladiadores se apagaron a comienzos del siglo V. Las cacerías de animales duraron más: las últimas registradas son de principios del siglo VI. Después el edificio fue vivienda, taller, fortaleza y cantera antes de ser monumento.
Actualizado 2026-10-27